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01-filantropía

La Universidad John Hopkins (Baltimore, EUA) ha analizado el trabajo y la participación de la sociedad civil, empresas y gobiernos en 36 países que promueven la filantropía como factor de desarrollo social. México se encuentra en el último lugar entre las naciones que realizan buenas prácticas.

Fomentar las acciones filantrópicas tiene beneficios para todos. A continuación mencionamos cinco razones por las cuales nos conviene impulsar el trabajo social:

 

1. Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) contribuyen a impulsar la economía nacional.

En los últimos 20 años en los países desarrollados las OSC se han convertido en uno de los principales generadores de empleos[1]. ¿Será posible, en el futuro, que realizar actividades filantrópicas sea una de las principales fuentes de trabajo en México?

Nuestro país cuenta con menos de 20 mil organizaciones civiles registradas y acreditadas ante el Estado[2], es decir, una institución legalmente establecida por cada 5 mil 750 mexicanos. El sector social genera, entonces, apenas un millón de empleos al año, de los cuales el 44% son remunerados, el resto se compone del trabajo gratuito del voluntariado[3]. Esto nos ubica en el último lugar de una lista de 22 países que generan empleos a través de organizaciones civiles. La participación de la sociedad civil organizada en la generación del PIB mexicano equivale al 2%.

2. Las OSC mejoran la percepción pública de las instituciones.

De acuerdo con el estudio “Actitudes y pensamiento de los mexicanos sobre responsabilidad social”[4], realizado por American Express México, cuando una empresa implementa estrategias de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), puede incrementar sus ventas hasta en un 150%. Lo que se debe a que resulta en un modelo más atractivos para los consumidores frente aquellos que no realizan las mismas prácticas.

El mismo documento también revela cómo casi cuarenta por ciento de los consumidores dejó de adquirir productos que no pertenecieran a compañías responsables socialmente.

3. Las alianzas entre gobierno, empresas y OSC’s estimulan la prosperidad de la sociedad.

Las alianzas entre la sociedad civil, instituciones públicas, organismos multilaterales y empresas privadas ha resultado ser una de las estrategias más eficaces para alcanzar el desarrollo sostenible en los países desarrollados[5].

Por ejemplo, cuando una empresa genera empleos, invierte recursos en un programa de bienestar social o dirige sus esfuerzos al diseño de productos y servicios acordes con las necesidades de la comunidad en la que se establece, genera vínculos emocionales con sus consumidores, más allá de fomentar su reputación como Empresa Socialmente Responsable.

Por su parte, los gobiernos potencian los propósitos de sus programas sociales a través de la sociedad civil organizada; la cual tiene la oportunidad de hacer realidad las mejoras necesarias, gracias a la cercanía y visión que mantiene con las poblaciones que trabaja.

4. La cultura solidaria fortalece los tejidos sociales.

Las OSC contribuyen a la construcción de una sociedad más democrática. El Doctor Alberto J. Olvera[6] menciona cuatro beneficios aportados por las organizaciones civiles:

- Crean estabilidad en las comunidades y ayudan a expandir el estado de derecho al facilitar el acceso a los servicios básicos y fomentar el respeto a los derechos humanos.

- Facilitan la comunicación e interacción entre sociedad y los actores políticos.

- Fomentan el desarrollo de una red de asociaciones y otros organismos, fortaleciendo así el tejido social.

- Generan y construyen la cultura de tolerancia y respeto mutuo entre sociedades.

5. Las actividades de las OSC amplían el acceso a servicios básicos y promueven el desarrollo social.

Las OSC promueven mecanismos que ayudan a satisfacer las necesidades de la sociedad cuando el esfuerzo y capacidad humana que demandan son muy grandes. Por ejemplo, acceso a servicios de salud, educación, mejores viviendas, empleo, nutrición, ayuda para la tercera edad, seguridad financiera, cuidado ambiental, etc. De esta manera y gracias a la voluntad de empresas, gobiernos y organismos multilaterales las instituciones logran mejorar la vida de diferentes grupos en situación de vulnerabilidad.

En Vamos a Dar, cultivamos la confianza entre las personas que apoyan nuestras acciones y la transparencia con que se realizan. Consideramos que el desarrollo de las comunidades indígenas es una forma de alcanzar mayor igualdad en nuestro México. Con tu ayuda, podemos lograr aún mayores beneficios para nuestro país.

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#MéxicoNecesitaMás de su sociedad civil organizada.

 

[1] Salamon, Lester (1999). Global Civil Society: Dimensions of the Nonprofit Sector. Johns Hopkins University, Center for Civil Society Studies. Baltimore, Maryland, U.S.A.

[2] Instituto Nacional de Desarrollo Social, INDESOL (2012). www.indesol.gob.mx

[3] Cuenta Satélite del Sector de Instituciones sin Fines de Lucro, 2008. INEGI.

[4] El Economista (2013), disponible desde:  http://eleconomista.com.mx/industrias/2013/03/11/rse-incrementa-hasta-150-ventas-las-empresas

[5] De acuerdo con los informes del programa de los 8 Objetivos del Milenio que la ONU emitió desde el año 2000.

[6] Ha sido investigador del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana desde 1981, desarrollando su trabajo como especialista en sociedad civil.

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