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justicia-social¿Qué importancia tiene defender la justicia social en México?

Cada que hablamos de justicia social, nos referimos a la vigilancia del cumplimiento de los derechos humanos. Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro y entre las naciones.

El grupo más vulnerable en México ante el incumplimiento de las garantías de justicia social, son las comunidades indígenas, pues 2.7 millones de ellos carecen del acceso a todos los indicadores de bienestar: alimentación suficiente y sana, acceso a los servicios de salud, seguridad social, vivienda, servicios de saneamiento y educación. Sólo 200,00 de los 6.7 millones de indígenas en el país viven “sin carencias y con un nivel adecuado de bienestar económico”, de acuerdo con las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

En Fundación Vamos a Dar defendemos estos principios cuando nos comprometemos por el bienestar de los pueblos indígenas. Procuramos la justicia social cuando trabajamos por mejorar las condiciones que enfrentan las personas por motivos de género, edad, raza, etnia, religión, cultura o condición física y mental. Son tres los proyectos que nos caracterizan y gracias a los cuales hemos sido testigos de la realidad en que nuestro país se encuentra en materia de garantías sociales:

  1. Acceso a vivienda digna.

El acceso a una vivienda digna y segura, así como a los servicios básicos que la componen, tiene implicación directa en la calidad de vida de las personas que la habitan. Las condiciones de precariedad y hacinamiento son hasta cuatro veces más notorias en poblaciones indígenas que viven en situación de pobreza multidimensional.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), señala que las familias que habitan viviendas carentes de servicios básicos se ven en la necesidad de compensar por ellos mismos tales condiciones, por lo que mujeres y niños –en su mayoría-, deben acarrear leña y agua desde grandes distancias lejos de su hogar para solventar su alimentación, higiene y producción de alimentos.

Vamos a Dar inició en 2006 su Programa de Construcción de Viviendas con el objetivo de dotar a familias indígenas de un hogar digno, brindándoles el material y asesoría necesaria para que cada familia sea responsable de construir su casa con esfuerzo propio.

Una vivienda digna devuelve a los individuos pertenecientes a las comunidades más desfavorecidas la seguridad de saber que cuentan con una propiedad que les protege y que les une a su tierra y a su comunidad.

Haz click sobre la imagen para ver la infografía.

INFOGRAFÍA: La realidad de la justicia social en México.

  1. Acceso a la educación.

La educación es un instrumento que empodera a las poblaciones que se encuentran social y económicamente marginadas para salir de la pobreza por su propio esfuerzo y participar plenamente en la vida de la comunidad.

¿Qué es lo que determina que alguien logre terminar de estudiar el bachillerato o una carrera profesional, mientras alguien más se queda con la primaria trunca? Aún y cuando existan escuelas suficientes, la desigualdad económica seguirá siendo la causa principal del rezago educativo.

Para lograr el desarrollo sostenible de cualquier grupo social, debemos buscar las condiciones que permitan que los niños en edad escolar participen del beneficio de acceder a la educación mediante su talento y esfuerzo, sin depender exclusivamente de su condición socioeconómica.

El programa educativo de Vamos a Dar, incluye el otorgamiento de becas para alumnos con excelencia académica de Educación Media, Media Superior y Universitaria de las comunidades más desfavorecidas de nuestro País; las becas les brindan el soporte y apoyo necesario para continuar sus estudios y la posibilidad de mejorar social y profesionalmente para colaborar con su comunidad.

  1. Acceso a servicios de salud.

El acceso a servicios médicos no sólo permite la conservación del bienestar físico y mental de las personas, sino además reduce el impacto en los recursos de las familias, evitando que los hogares se descapitalicen o comprometan sus pertenencias y patrimonio.

Un dato favorable para México es que de 2008 a 2012 -según datos del INEGI-,17.6 millones de personas dejaron de carecer acceso a servicios de salud, cobertura que se enfocó principalmente a mujeres en situaciones de pobreza.

En términos de género, a pesar de que 8 de cada 10 mujeres cuentan ahora con la cobertura de servicios médicos y de seguridad social, sólo 5 cuentan con acceso directo y propio, pues la mayoría de ellas acceden gracias a su relación con otras personas (familia o cónyuge) o por su pertenencia a programas sociales. El acceso a estos servicios no depende directamente de ellas y no cuentan con las garantías necesarias para poseerlo.

En colaboración con Instituciones de salud tanto públicas como privadas, en Vamos a Dar realizamos jornadas médico asistenciales con el fin de lograr la detección oportuna de enfermedades comunes y colaborar en su tratamiento, procuramos la atención integral y respaldo a grupos vulnerables, en su mayoría mujeres indígenas.

Seremos siempre, con tu solidaridad, un gran equipo que promueva el bienestar humano sostenible. Tú tienes la oportunidad de dar a los más vulnerables la ayuda necesaria para superar su condición. ¿Cuántas veces has pensado en el día en que México sea un país sin carencias? ¡Comienza hoy a hacerlo realidad!

 

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