vamosadar-educacion-1

Todos los días, aquellos niños y niñas que habitan en comunidades marginadas del Estado de México y que tienen la posibilidad de estudiar, deben recorrer ( en la mayoría de los casos) de una a dos horas de camino para poder llegar a la escuela. No importa el nivel escolar, ésta es una realidad aún constante para muchos estudiantes provenientes de comunidades indígenas en nuestra entidad. Tal situación, además del factor económico familiar, han sido condicionantes para que niños y adolescentes continúen o no con sus estudios.

Para el caso de esta escuela Preescolar ubicada en el Barrio “El Capulín”, en la Comunidad de San Miguel del Centro (San José del Rincón, Edo. de Méx.), la historia no era muy diferente. Construido en una de las comunidades con Muy Alto Índice de Marginación en el Municipio (de acuerdo al CONAPO, 2010), la iniciativa de tener un centro preescolar en la comunidad surgió debido a que el más cercano a ellos se encuentra a casi una hora de camino y a las mamás de familia les quedaba muy lejos para poder llevar a sus hijos a la escuela. El barrio no cuenta con transporte público y los servicios de taxis especiales son demasiado elevados en precio para la gente de la región.

El terreno en el que está ubicado fue conseguido gracias a la aportación de un integrante de la comunidad, aunque cada familia tuvo que dar un monto para cubrir el papeleo del mismo equivalente a la cantidad de $700.00.  El único salón que tiene, mide 6m. de largo x 4m. de ancho. El techo está construido con madera y lámina de asbesto; el piso es de cemento, recientemente construido. Todos los muebles que usa el centro preescolar fueron prestados por el director de una primaria que se encuentra cercana (11 bancas para los alumnos, 1 mesa y 1 silla para la profesora).

No podíamos ser ajenos a la condición en la que los pequeñitos asisten a esta escuela. Al dar a conocer las carencias del preescolar ante un grupo de mujeres que forman parte de la comunidad argentina en Metepec (Edo. de Méx.), quienes movidas por el reflejo de sus hijos en estos pequeñines y la firme intención de sumar voluntades por ver crecer el país que les cobija, nos hicieron llegar un gran donativo que incluía diversos artículos como: ropa, libros, juguetes didácticos y papelería. En el momento en que entregamos las cosas, fuimos recibidos con tanta emoción por estos niños y niñas quienes no podían esconder la alegría de ver todo lo nuevo que llegó hasta su escuela.

vamosadar-educacion-2

Tanta es nuestra alegría de ver sonreír a un niño que nos faltan palabras para describir este momento. Lo que si sabemos es que en Vamos a Dar estamos comprometidos desde este momento en cuidar de su sano desarrollo y apoyar el seguimiento de sus estudios. Trabajaremos por lograr más resultados como éste y caminaremos junto a las familias que han sido beneficiadas, pues al igual que ellos queremos ver crecer a quienes serán el futuro y fortaleza de México. ¡Sumemos esfuerzos por la infancia de nuestro país!

vamosadar-educacion-3

Views – 2137